Sorgin Ederra Dálmatas
Sorgin Ederra Dálmatas

Vacaciones junto a tu perro

 

Desde el primer día, ara ya 14 años, que decidí tener un perro, siempre imagine que vendría conmigo allí donde fuera, que correría libre a mi lado por playas, montes o lagos, de cualquier parte del país o mundo, donde yo estuviera.

A medida que han pasado los años, creo que lo he conseguido, y, de hecho, todo aquel que me conoce un poco, conoció a Digua, mi primer dálmata, que nos dejó a principios del 2017. Allí donde estaba yo, estaba el, me acompaño a todas mis escapadas, vacaciones, cambios de piso... Un sin fin de recuerdos y aventuras. Y allí donde no podía ir sin él, y no tenía nadie quien pudiera cuidarlo, pues no me iba.

Hoy en día, sigo cumpliendo lo mismo con mis tres chicas; Amets, Izar y Aloña. Por eso, quiero, con este artículo, ayudar a toda aquella persona, en lo posible, a compartir sus vacaciones con sus queridos dálmatas.

 

Los últimos años, Marc y yo, hemos tenido la oportunidad de pasar nuestras vacaciones de verano, por diferentes países europeos. El primer país donde empezó nuestra aventura fue Croacia.

Salimos desde la provincia de Barcelona, dirección a Croacia, pasando por Francia, Suiza e Italia. Nuestros perros, viajaron en la parte posterior de nuestra furgoneta, que teníamos preparada para dormir en el interior.  Era una furgoneta tipo berlingo, para que nos entendamos.

Instalamos una tabla grande con patas, para poder poner el colchón encima y las maletas fueran debajo del mismo.  Así, Digua y Amets, viajaron encima del colchón bien a gusto. Eso sí, sin olvidarnos de las normativas de circulación de la DGT, que especifican que se colocara un separador que impida que ocasione molestias o pueda ser causa de distracciones. (También sirven los cinturones de seguridad, si los perros viajan en el asiento posterior). Así que, colocamos una red de tela detrás de nuestros asientos, para evitar multas, más que nada, ya que Digua y Amets se portaron la mar de bien.

Digua y Amets en uno de los barcos que viaja por los lagos  del Parque Nacional de Plitvicka Jezera, Croacia

Antes de emprender nuestro viaje, nos hicimos una agenda, marcando los destinos con los lugares que visitaríamos y donde nos quedaríamos a dormir, a modo de guion, que podría ir cambiando sobre la marcha.

Cuando miramos que visitar o donde dormir, evidentemente siempre tenemos en cuenta, el hecho de viajar con perros. Al viajar con la furgoneta y dormir en ella, es mas fácil, ya que no tienes que mirar si te permiten llevar perros o no, porque dormimos en cualquier lugar tranquilo, apartado de los pueblos o ciudades. Pero si queremos dormir alguna noche en un camping, también hay que mirarlo y tengo que decir, que nunca nos hemos encontrado ningún problema. Quizás nos han hecho pagar un módico precio de entre 1-5€ por perro y noche, dependiendo del camping.

Algo negativo de viajar con perro/s y dormir en tu transporte, es que, si viajas en verano, no puedes dejarlos en el coche, como lo harías en una habitación de hotel, para ir a visitar cosas que no pueden acompañarte ellos, como museos, catedrales y demás edificios turísticos. Por eso, de vez en cuando, en las dos semanas de vacaciones, solemos parar en un hotel, con aire acondicionado. Normalmente lo solemos hacer en las ciudades importantes, como fue en este caso en Split y Dubrovnik. Así, ellos se quedan tranquilos y fresquitos en casa, y nosotros podemos pasear tranquilamente por la ciudad y visitar sus lugares turísticos.

Damme, Belgica

Comentando sobre el tema de hoteles, recomendaría, si viajáis con cachorros o perros jóvenes, (posibles destroza muebles de la habitación…) llevar con vosotros una jaula metálica plegable, la cual podréis colocar en la habitación del hotel y así, el perro se pueda quedar en ella, mientras hacéis turismo. ¿Porque metálica? Porque tengo comprobado, de antemano, que una jaula de tela, es muy bonita, pero corre menos aire y en momentos de aburrimiento, es más fácil salir de ella creando un pequeño agujerito.

Cuando Aloña e Izar eran cachorritas, pasamos nuestras vacaciones del mes de agosto, por Bélgica, la mayoría de los días por pueblos pequeñitos y tranquilos. Pero en Bruselas, al estar a 40ºC, paramos en un hotel y utilizamos esta técnica.

La jaula debería de ser de un tamaño suficiente, donde el perro pueda ponerse de pie, sin tener que estar encogido, incluso en su tamaño adulto, y pueda girarse con comodidad, y tenga su camita dentro. La nuestra, por ejemplo, es de 116cm x 77cm x 86cm (largo, ancho y alto). También recomiendo, que no sea la primera vez que se utiliza, esto es, semanas antes de irte de vacaciones, la puedes tener en tu casa y utilizarla a modo de cama. Colocas su cama dentro, dejas la puerta abierta y que sea él/ella el que decida entrar a dentro a descansar, y continúas dejando la puerta abierta una vez haya entrado. Con los días, cuando el este dentro, y sin darle ninguna importancia, puedes cerrar la puerta y continuar por casa como si nada. Así, se ira acostumbrando a que es algo natural y no un castigo.

Observando el Lago de Como, Italia

Todo esto viene, porque quizás no te hará gracia pagar una factura de hotel de muebles o zócalos mordisqueados y más cosas divertidas que pueden encontrar por la habitación del hotel.

Como última recomendación al respecto, si tienes planeado pasar varias horas haciendo de turista, y tu perro tendrá que quedarse en la habitación del hotel, antes de irte, dale un buen paseo, a poder ser sin correa, donde juegue, olisquee el entorno, hagas sus necesidades y descargue algo de energía. Si puede ser una hora, mejor que mejor, no sirve eso de jugar 5 minutos con la pelota y ya. Y, sobre todo, ¡no te ausentes muchas horas!

Volviendo al tema de las vacaciones con tu perro, siendo sincera, también tiene su parte negativa, ya que, no es tan fácil pasear por la ciudad con un perro (o tres en mi caso). Hay mucha gente, no te puedes mover con tanta agilidad, la gente te para para saludar o hacerse fotos con tus perros, te tiran de la correa… Los que ya viváis en la ciudad, se os hará mucho más fácil que a mí, por ejemplo, que voy muy poco a visitar una.

La parte positiva es que compartes muchos momentos con tu perro, el está más animado, alegre o entusiasmado, al estar cada día en un lugar nuevo, con nuevos olores y demás. Al viajar con perro, cada ciertas horas, buscaras un parque de la ciudad, donde puedas dejarlo libre y tú te puedas sentar en la hierba a mirar como corre y relajarte. Te reirás viéndolo jugar y hacer el tonto. Conocerás a gente autóctona, que también acude al mismo parque que tú, con su perro y podrás interactuar…

Reunión de dálmatas en Bilbao

En los diferentes países que hemos estado, siempre hemos vuelto felices del continente europeo. Es fantástico ver cómo te sientas en una terraza de un bar de Bélgica, a tomar una cerveza y primero le sirven un bol de agua a tu perro y luego te pregunta a ti que quieres. Es fascinante como nadie te mira mal porque subas con tu perro, en un parque nacional croata, a los barcos y autobuses que te transportan por el mismo. Me encanta pararme en cualquier parada de la autopista francesa, y me tomo un café junto a mi perro en el interior del restaurante. Interactuar con alguien en Italia, y te felicite por viajar con tus perros y no abandonarlos, como el cree que ocurre en la mayoría de los casos en España…. En fin, al viajar con tu perro, vuelves con muchísimas anécdotas geniales, y al ser amante de los animales y, sobre todo, de los tuyos propios, vivir tantos momentos juntos, es una sensación indescriptible. Siempre recordare como Digua, a sus 12 años, parecía haber rejuvenecido 4 en nuestro viaje por media Europa.

Recomiendo totalmente viajar por Europa, tenemos a pocas horas en coche (lo mismo que tardamos en viajar de un lado de España a otro), lugares preciosos, con gente maravillosas y muchísimas más facilidades para viajar con nuestros perros, lamentablemente, que en nuestro propio país.

Como último dato, la facilidad actualmente de encontrar un hotel donde admiten mascotas es increíble. Podéis utilizar las páginas de booking, TripAdvisor, trivago…. Y más de este estilo, donde solamente seleccionando el filtro de “admiten mascotas”, encontrareis vuestro hotel ideal.

También hay varias aplicaciones de móvil como, por ejemplo, “Mascotas bienvenidas”, donde hay listados de hoteles, cafeterías, restaurantes, peluquerías, librerías, tiendas de moda… e incluso agrega a profesionales veterinarios cerca del lugar en el que te encuentras. Es muy completa y útil. Eso sí, esta es solamente para uso nacional.

Visitando Gruyères, Suiza

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© Sorgin Ederra Dalmatians